Alemania crisis de refugiados y pobreza

Alemania

Merkel ha dado un paso a un lado después de las derrotas electorales en Baviera y Hesse, renuncia a revalidar su puesto al frente de su partido, abriendo una lucha interna por la sucesión. Sí pretende agotar la legislatura como canciller hasta 2021, pero en Alemania y en Bruselas ya se percibe nerviosismo ante la desaparición del liderazgo que ha marcado el rumbo de la UE para bien y para mal durante 13 años. Más bien para mal diría yo.

Los apoyos al partido contrario a la inmigración, Alternativa para Alemania (AfD), que, según una nueva encuesta, ha superado al Partido Socialdemócrata (SPD) convirtiéndose en la segunda fuerza política en Alemania. El apoyo al AfD ha crecido al 17%, mientras que el respaldo al SPD ha caído al 16%. La Unión Demócrata Cristiana (CDU)-Unión Social Cristiana (CSU), la alianza de la canciller, Angela Merkel, se sitúa en el 28,5%, según una encuesta del Insa Institute publicada por el periódico Bild el 3 de septiembre. Lo más curioso del caso, es que se ha creado una corriente en AfD de judíos contra el Islam de momento es un grupo de unos 20 personas y por supuesto la comunidad judía en Alemania ha puesto el grito en el cielo. El caso es que los partidos contra la inmigración suben en Europa.

Europa vive una crisis existencial donde su principal potencia geoeconómica, Alemania, es sacudida por los embates electorales del neonacionalismo del partido antiinmigrante AfD (Alternativa para Alemania). El declive de Merkel empezó con un aliado de Obama el polémico George Soros quien ha sido señalado por el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán e Italia, Mateo Salvini, de provocar la doble crisis de los inmigrantes y del euro para destruir a la Unión Europea y favorecer a los globalistas de la City y Wall Street.

La crisis de la inmigración en Alemania no es muy diferente a la que sucede en el resto de Europa, las violaciones cometidas por los inmigrantes sigue sin cesar en Alemania. Las estadísticas preliminares muestran que los migrantes cometieron más de una docena de violaciones al día en 2017, el cuádruple desde 2014, el año antes de que la canciller Angela Merkel permitiera la entrada en Alemania a más de un millón de migrantes, en su mayoría hombres musulmanes, de África, Asia y Oriente Medio.

Un informe trimestral Criminalidad en el contexto de la migración (Kriminalität im Kontext von Zuwanderung) publicado por la Oficina Federal de Investigación Criminal (Bundeskriminalamt, BKA) mostró que los migrantes (Zuwanderer, definidos como solicitantes de asilo, refugiados e inmigrantes ilegales) perpetraron 3.466 delitos sexuales en los primeros nueve meses de 2017, o aproximadamente 13 al día. (Las estadísticas sobre delitos de 2017 no se publicarán hasta el segundo trimestre de 2018). En comparación, en todo 2016, los migrantes cometieron 3.404 delitos sexuales, o aproximadamente nueve al día; en 2015, 1.683 delitos sexuales, o aproximadamente 5 al día; en 2014, 949 delitos sexuales, o aproximadamente tres al día; y en 2013, 599 delitos sexuales, o aproximadamente dos al día. El 12/01/2018 Alemania planta cara al los refugiados escribía sobre ello. No obstante, se cree que la cifra real de delitos sexuales relacionados con migrantes en Alemania es mucho más alta que la cifra oficial. Por ejemplo, los datos de la BKA incluyen únicamente los delitos cometidos en Alemania en el año en que se han resuelto (Aufklärungsquote), según las estadísticas de la policía.

“Las autoridades han dado la orden estricta de no reportar delitos cometidos por refugiados”, dijo un oficial de alto rango de Frankfurt a Bild. “Sólo se responderán preguntas específicas de los representantes de los medios sobre dichos actos”.

La crisis de las violaciones cometidas por migrantes en Alemania, se ha mantenido en 2018. No difiere mucho de otras naciones europeas. A pesar del creciente coste humano, las autoridades y los medios no reportan o restan importancia a los delitos como incidentes aislados (Einzelfall), aparentemente para evitar alimentar sentimientos contra la migración. El 10/01/2018   Inmigración musulmana Europa escribía sobre ello. Y el 19/04/2017 escribía ¿Qué sucede en Europa? Como se puede ver no hay grandes cambios salvo que se están afianzando en su mayor parte y se podría decir hay una virulencia e importante sobre la actividades de Soros en connivencia con la City y Wall Street.

En Europa, el Banco Central Europeo han causado estragos económicos y humanitarios en los Estados del sur que humillantemente llaman “PIGS”-Portugal, Irlanda, Grecia y España. Masivas manifestaciones anti imperiales tienen lugar sobre una base diaria. Francia puede ser un seguidor de sorpresa de las protestas radicales. La Ley laboral altamente polémica por decreto, anti-democrática evitando un debate parlamentario. En Grecia la gente está sucumbiendo al hambre, falta de atención de salud y sufre extrema y aparentemente imparable saqueo de bienes públicos y servicios sociales. Si los británicos tienen éxito contra la voluntad de los amos en Washington y Bruselas para salir de la UE, en sí mismo sería un enorme golpe a Estados Unidos. Las consecuencias pueden ser enormes, como una desintegración de la OTAN que podría y puede y que sería una sentencia de muerte para la hegemonía de los Estados Unidos. En definitiva es lo que busca el clan Soros y su patrón Rockfeller y la lucha contra Rhotschild.

El 74 % de los europeos rechaza permitir la entrada de refugiados e inmigrantes ilegales. La encuesta, realizada por Nézőpont Institute en países como Austria, Croacia, Alemania, Polonia, Francia, Bélgica, República Checa, Rumanía, Reino Unido, España y Holanda, ha revelado que el 74 por ciento de los ciudadanos de Europa considera que las políticas migratorias de la Unión Europea son negativas para el continente. No hay ninguna duda de que cada vez son más los ciudadanos que rechazan el acoger refugiados y permitir la entrada de inmigrantes.

¿Es cierto lo que nos cuentan los medios del partido de “extrema derecha” AfD Alternativa por Alemania?

Un ejemplo a seguir por Europa. Hace cuatro años, el Gobierno australiano fue criticado por publicar un anuncio en el que desalentaba a los solicitantes de asilo que fuesen a viajar ilegalmente al país. “No Way” (De ninguna manera), decía el cartel. “No harás de Australia tu hogar”. Si subes a un barco sin visado, no acabarás en Australia. Cualquier embarcación que intente entrar ilegalmente en Australia será cuidadosamente interceptada y expulsada de las aguas australianas.

Era un mensaje sumamente duro, pero funcionó. “La tasa de migración de Australia es la más baja en diez años”, dijo Peter Dutton, ministro de Interior de Australia. En su intervención la semana pasada en Today Show, Dutton dijo que el descenso tenía que ver con “la restauración de la integridad de nuestra frontera”. Los australianos están al parecer satisfechos con ello. Una nueva encuesta acaba de revelar que el 72% de los votantes apoyan la política migratoria del primer ministro, Malcolm Turnbull. Australia, una democracia occidental, ha intentado durante años manejar una crisis migratoria que proviene del mar.

Según datos del Servicio de asilo griego, en los últimos dos años, el número de solicitantes de asilo de Turquía ha pasado de 189 en 2016 a 2.463 en agosto de 2018. Esto representa un aumento de aproximadamente 1.300%. Por otra parte, según Eurostat, aproximadamente 25.000 ciudadanos turcos solicitados asilo en países europeos entre 2016 y 2017. El destino más popular es Alemania porque ya hay una importante minoría turca allí. Entre 2016 y 2017, más de 14.000 ciudadanos turcos solicitaron asilo en Alemania.

La pobreza amenaza a un 20% de alemanes. Unos 15,5 millones de parados, jubilados y trabajadores con empleos precarios se quedan al margen de la buena situación económica.

En el país más rico de Europa también hay pobres y muchos más de lo que podría parecer. Uno de cada cinco habitantes de Alemania se encuentra amenazado de padecer pobreza o exclusión social. La Oficina Federal de Estadística (Destatis) precisaba ayer que un 19% de la población, el equivalente a unos 15,5 millones de personas, figura en ese grupo de riesgo.

El dato resulta sorprendente cuando el país lleva años continuados de moderado crecimiento económico y el lunes se anunciaba que se había alcanzado prácticamente el pleno empleo al registrarse en septiembre pasado una tasa de paro del 4,9%, la más baja desde la reunificación nacional en 1990. La Agencia Federal de Empleo anunciaba además entonces un nuevo récord nacional de ocupación con más de 45 millones de alemanes cotizando a las arcas públicas, casi 560.000 más que en septiembre de 2017, con clara tendencia al alza.

Pero la buena situación económica de Alemania parece pasar de largo ante un abultado sector de la población, que engloba a los relativamente pocos desempleados que quedan 1.451.000 parados, según Eurostat, con la tasa más baja de la zona euro y a cada vez más ancianos con pensiones raquíticas o ciudadanos con empleos precarios e ingresos insuficientes para cubrir los costes de vivienda, gastos de electricidad y calefacción y otras facturas.

Según la definición de la Unión Europea, se consideran amenazados de pobreza aquellos ciudadanos que tienen menos del 60% de los ingresos medios de la población del país de residencia. En el caso de Alemania, se trata de menos de 1.096 euros netos al mes para una persona y 2.302 euros netos mensuales para una pareja con dos hijos menores de 14 años. Una situación que afecta concretamente al 16,1% o 13,1 millones de ciudadanos en Alemania.

La presidenta de la confederación germana de asociaciones sociales VdK, Verena Bentele, calificó de «terribles» las cifras de Destatis y exigió la elaboración por parte del Gobierno de un concepto eficaz para combatir la pobreza en Alemania. Un capítulo que «debe incluir oportunidades justas de formación para toda la población, así como una política laboral de nueva orientación».

En Alemania, el país más rico de la Unión Europea, a más de 330.000 hogares les cortán el suministro eléctrico anualmente porque carecen de los ingresos necesarios para pagar la factura, según cifras del Gobierno.

Los datos se derivan de una respuesta del Gobierno de Angela Merkel a una cuestión parlamentaria formulada por el partido de la oposición La Izquierda en la que también se cifran entre 312.000 y 352.000 los cortes de luz ejecutados entre 2011 y 2015.

La pobreza energética afecta en la primera economía europea sobre todo a los perceptores de ayudas sociales del Estado, es decir, a las familias más vulnerables que carecen de recursos para afrontar el pago del recibo de la luz. De los 81 millones de habitantes que tiene Alemania, por lo menos un 15,7 por ciento se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, pero la actual legislación no considera el suministro eléctrico como un servicio indispensable.

Desde el partido La Izquierda reclaman al Ejecutivo que impulse medidas que prohíban los cortes de luz en hogares en los que residan personas cuya protección debe estar garantizada, como niños, enfermos o ancianos.

El 21 % de los niños que residen en Alemania se ven afectados por la pobreza durante más de un lustro, según revela un estudio de la Fundación Bertelsmann que también señala que un 10 % adicional también sufre esta lacra durante periodos intermitentes.

“La pobreza infantil en Alemania constituye una especie de estado permanente. Quien es pobre una vez, sigue siendo pobre durante mucho tiempo. Muy pocas familias pueden escapar de la pobreza”, asegura el presidente de la Fundación Bertelsmann, Jörg Dräger.

En Alemania se considera que un menor está en riesgo de pobreza cuando vive en una casa en la que entran ingresos inferiores al 60 % de los ingresos medios por hogar del país o cuando recibe ayudas de subsistencia básica por parte del Estado.

En Alemania, para una persona soltera, el límite que delimita la pobreza se sitúa en alrededor de 890 euros netos, mientras que para una pareja con dos hijos serían 1.870 euros.

Para elaborar el estudio, los expertos investigaron el periodo comprendido entre 2011 y 2015. Desde la Fundación Bertelsmann entienden que la pobreza infantil se produce cuando los pequeños, a pesar de tener cubiertas sus necesidades básicas, deben renunciar a actividades de la vida social. En este sentido, los investigadores identificaron 23 bienes de los que carecen las familias con pocos recursos, entre ellos, el acceso a Internet, la asistencia al cine, un ordenador o la costumbre de invitar amigos a casa.

Algo común en Europa, se recortan derechos sociales y se beneficia a los inmigrantes y los ciudadanos europeos comienzan estar artos. España no es ajena a ello.

 
Licencia de Creative Commons
Este artículo está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Se puede copiar o divulgar citando la fuente 4.0 Internacional.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s