El “Cerebro del mundo”

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Estados Unidos de América (USA) no solo es sede del imperialismo más poderoso desde el punto de vista po­lítico, militar y cultural-ideológico, sino además el hogar de ciertas mentes dedicadas a pensar para dominar el mundo.

El Presidente fundador del CFR fue John W. Davis, abogado personal de J.P. Morgan, mientras que el vice presidente era Paul Cravath, que también representa los intereses de Morgan. Profesor Carroll Quigley caracteriza el MCR como “…un grupo frente para J.P. Morgan y compañía en asociación con el grupo muy pequeño en la mesa americana.” Con el tiempo la influencia de Morgan fue perdido a los Rockefeller, quienes encontraron ese gobierno mundial ajuste su filosofía de negocio. Como John D. Rockefeller, Sr. había dicho: “La competencia es un pecado” y monopolio global ajustan sus necesidades como que crecieron internacionalmente.

A esos fines sirve el denominado Consejo de Relaciones Ex­teriores, una organi­zación con bajo perfil público, pero con mucho poder y mu­chísima efectividad.

El mismo está integrado por los jerarcas de las grandes em­presas financieras, industriales, comerciales, medios de co­municación, universidades, centros de investigación, insti­tuciones armadas, tecnocracia oficial, funcionarios de alto nivel, ex-presidentes y entidades culturales.

 Los objetivos globalizadores han sido bien precisados por la CRE:

*Creación de un gobierno privado mundial
*Erosión sistemática de las estructuras de los estados-na­ciones (aunque no de igual manera ni al mismo tiempo).
*Estandarización socio-cultural.
*Imposición de un sistema financiero globalizado de ca­rácter especulativo usurario.
*Alineamiento de la opinión pública mediante una agresi­va acción psicológica desde los medios de comunicación y a escala planetaria.
*Administración de un sistema de guerra global mediante el permanente azuzamiento contra algún “enemigo”.

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El Consejo de Relaciones Exteriores es el cerebro del poder real, ubicado por encima del poder formal que opera desde Washington (Administración, Departamento de Estado, Congreso…). Y ese poder real no pasa por elecciones: necesita continuidad y permanencia más allá los cambios de gobiernos en EEUU para decidir las cuestiones fundamentales de la estrategia de dominación estadounidense:

*El sistema de deuda externa diseñado desde ese centro es una mecanismo de saqueo y coloniaje eficaz.

*Las “áreas de libre comercio” posibilitan liquidar todos los mercados nacionales y garantizar que la “libre com­petencia” sirva exclusivamente a los monopolios y oli­gopolios.

   *Las privatizaciones permiten absorber a favor de las cor­poraciones transnacionales las empresas públicas y los patrimonios naturales. Pero no solo. Facilita también la privatización del poder y el avasallamiento de todo lo social y colectivo.

La guerra “antiterrorista” es un magnífico instrumento para conquistar territorios ricos en gas, petróleo, uranio, agua, opio…

Las desregulaciones de las relaciones laborales absolu­tiza las explotación del trabajo asalariado y precariza en extremo el componente trabajo respecto al incremento constante del gran capital.

El CFR dice que es “acoger a muchos puntos de vista, defensor de nadie,” y “no tiene ninguna afiliación con el gobierno de Estados Unidos.” No, no hay afiliación a todos, si no se cuenta: “un miembro del Consejo fue elegido Presidente de los Estados Unidos… Decenas de otros colegas del Consejo fueron llamados para servir en posiciones de gabinete “como lo describen en Asuntos exteriores”, junto con muchos miembros del Congreso, la Corte Suprema, los jefes comunes, la Reserva Federal y muchos otros Federal burócratas. No están afiliados con el gobierno, son el gobierno. La lista Consejo sobre relaciones exteriores lista de miembros (A-E)

La imposición de un sistema financiero especulativo, montado sobre la súper velocidad que le imprime la in­formática, multiplica las ganancias usureras desde la propiedad del dinero y posibilita apropiarse de grandes estructuras productivas, bienes, inmuebles, recursos na­turales y países enteros, sin tirar un tiro.

Aunque llamado “Federal”, el sistema de Reserva Federal es propiedad privada de los bancos miembros, hace sus propias políticas y no está sujeto a supervisión por el Congreso o el Presidente. Como el supervisor y el proveedor de las reservas, la Fed dio a los bancos acceso a fondos públicos, lo que mejora su capacidad de préstamo.

“…los bancos en lugar de prestar a inversores reales colocan los fondos en las denominadas operaciones financieras especulativas, a través de las cuales muy pocas personas – sólo los poseedores de grandes recursos financieros—han ido obteniendo inmensas ganancias, cada vez mayores.

La estandarización de la cultura, empleado los medios masivos para enajenar a gran parte de la sociedad, entro­nizar el miedo y ejercer una acción psicológica podero­sa, introduce enormes dificultades para el desarrollo de una conciencia crítica.

La preparación de una nueva guerra mundial, la exten­sión de la guerra que hay en Palestina, Irak y Afganistán a otros países y regiones (Irán, Colombia, Venezuela…).

Pero el “cerebro del mundo”, al intentar darle respuesta por esa vía a la crisis del capitalismo de final de siglo XX, ha lanzado a la humani­dad a una crisis de existencia, a una crisis de la civilización humana

Desde hace 60 años, el Council on Foreign Relations (CFR) asesora al Departamento de Estado. En cada conflicto, determina los objetivos bélicos en interés de sus miembros y fuera de todo control democrático. También participa en la redacción de una historia oficial cada vez que es necesario condenar los errores del pasado y rehacerse una imagen. Financiado por 200 multinacionales, cuenta con 200 miembros cooptados entre los cuales se escogen la mayoría de los dirigentes gubernamentales. La élite del business elabora la política exterior de los Estados Unidos por consenso y a puerta cerrada.

Las reglas de funcionamiento del CFR y de Chatham House son las clásicas de las sociedades de pensamiento: se invita a los participantes a que citen en el exterior los trabajos realizados, pero jamás deben revelar la identidad de sus autores. Además, en esa época, los dos clubes están reservados a los ciudadanos nacionales y exclusivamente masculinos. Sin embargo el tono de los debates evoluciona de forma diferente en el Reino Unido (dirigido a su Imperio) y a los Estados Unidos (preso del aislacionismo). Esta divergencia aparecía en los títulos de sus respectivas publicaciones: Foreign Affairs (Relaciones Exteriores) para el CFR, International Affairs (Relaciones Internacionales) para el RIIA.

Referencias

La inteligencia imperialista piensa bien para sí mismo, pero no para la huma­nidad. Y la humanidad definitivamente no quiere dejarse exterminar.

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